Proyectos

  • 1. Palma de Aceite

    La palma de aceite es un vegetal perenne, resistente a plagas y enfermedades, con un promedio de vida productiva entre los 25 y 30 años. Es una excelente oportunidad para el desarrollo económico y social por su rápida producción (3 años) y por la amplia perspectiva del mercado del aceite de palma y sus derivados.

    El cultivo de palma está incluido dentro del Programa de Oferta Agropecuaria del Gobierno Nacional, a través del cual se accede a créditos blandos e incentivos como el Incentivo a la Capitalización Rural ICR, el Incentivo a la Asistencia Técnica IAT y el Fondo Agropecuario de Garantías FAG.

    Las condiciones requeridas para el buen desarrollo del cultivo son: alta temperatura, buena radiación solar, riego permanente, suelos planos y francos, las cuales están dadas en el territorio nacional, ubicando a Colombia como el quinto productor de palma en el mundo y el primero en América.

  • 2. Sistemas Silvopastoriles Intensivos

    Los Sistemas Silvopastoriles Intensivos (SSPi) son un mecanismo de producción ganadera soportado en pasturas acompañadas con árboles maderables y especies forrajeras, sembrados en diferentes densidades que varían según el caso de las especies elegidas y de los arreglos utilizados.

    La instalación de este tipo de sistemas aumenta la humedad y retención hídrica en el suelo, disminuyendo la erosión hídrica o eólica en los potreros, ayuda a descansar y recuperar áreas que han estado en pastoreo por largos períodos de tiempo, genera sombrío y protección para los animales, disminuyendo su estrés y generando mayores beneficios en cuanto a su productividad (se incrementa de 10-15% más de leche por reducción del estrés calórico en trópico bajo y casi el mismo porcentaje de incremento en eficiencia reproductiva), disminuye el riesgo económico que enfrenta un productor en las épocas críticas de producción de forraje, al incorporar especies forrajeras como suplemento alimenticio para el ganado, disminuye la presión de uso sobre áreas de interés ambiental, como nacimientos de agua, orillas de quebradas y ríos, zonas de alta pendiente y disminuye el efecto de los gases de efecto invernadero.

    Independientemente del tipo de productor, se podrá acceder al ICR del 40% para proyectos silvopastoriles de hasta 100 hectáreas, que contemplen una relación de 1 árbol maderable por cada 10 árboles forrajeros, sin que la población de árboles maderables sea inferior a 500 árboles por hectárea y la de los árboles forrajeros sea inferior a 5.000 árboles por hectárea. Para proyectos que contemplen más de 100 hectáreas, el ICR será del 30%, sin límite de área, conservando las densidades anteriormente mencionadas.


    Si desea ampliar esta información consulte www.cipav.org.co

  • 3. Reforestación Comercial

    Es la asociación vegetal en la que predomina el establecimiento de árboles para su explotación comercial mediante la producción de madera y sus subproductos.

    El esquema del negocio forestal opera bajo un contrato de cuentas en participación, en el que se formalizan los compromisos del productor agropecuario y el industrial reforestador y se fija el porcentaje de participación de cada uno de ellos en el aprovechamiento de la madera, en función de sus inversiones.

    En los proyectos destinados a la siembra de especies forestales, el ICR podrá ser de hasta el 40% por única vez, independientemente del tipo de productor, cuando el área a reforestar por una persona de manera individual no sea mayor a 50 hectáreas o en los que su participación no supere dicho número de hectáreas la siembra de especies definidas por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, para el CIF, en densidades de siembra superiores a 1.000 árboles por hectárea.