
15/12/2007
En Colombia se realiza un proyecto de Montaje de Modelos Ganaderos Sostenibles basados en Sistemas Silvopastoriles en seis sub-regiones lecheras, entre ellas el Cesar, con un proyecto piloto en la hacienda El Porvenir donde la Fundación Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria – CIPAV, desde hace un año trabaja en el mejoramiento de las tierras de esta hacienda.
Para mostrar lo que han logrado realizaron una serie de visitas con personas de otras regiones y países. El jueves pasado EL PILÓN acompañó a un grupo de ganaderos y agricultores mexicanos que vinieron con el fin de hacer un recorrido de las haciendas donde se implementa el Sistema Silvopastoril, para ellos hacer lo propio en sus tierras.
“Los Sistemas Silvopastoriles Intensivos, con base en la Leucaena se diseñaron aquí en Colombia y en México ya se está llevando a cabo esa actividad en algunos de sus estados.
Con la CIPAV de aquí empezamos a hacer algunas superficies con Sistemas Silvopastoriles, pero teníamos ganas de ver el lugar donde se inició y queríamos ‘platicar’ con los productores, que nos dijeran realmente la diferencia que ven ellos ‘de’ antes que se empezara con el sistema a la actualidad y eso nos convence aún más de lo que estamos haciendo allá, ya que nosotros empezamos pero sin saber realmente cómo desarrollarlo y si estábamos haciendo las cosas bien”, dijo Carlos Bucio Vargas, visitante mexicano.
En este recorrido, un poco accidentado por la lluvia que se presentó el día anterior, los extranjeros escucharon los comentarios sobre las bondades y la reducción de los costos de producción que es precisamente lo que los obligó a entrar a este tipo de sistema porque ya no sabían qué hacer con los altos costos de la alimentación del ganado, “lo más caro son los concentrados y si los podemos producir nosotros en el campo nos abarata mucho los costos. Algo que pensábamos es que como aquí en Colombia fueron los pioneros de este sistema creímos ver miles de hectáreas trabajadas con este sistema y no es así, apenas está tomando fuerza”, aseguró.
El Sistema Silvopastoril Intensivo, SSPi, es un uso de la tierra destinado a la producción tropical eficiente, natural de ganado bovino de carne, leche, doble propósito, cría especializada, así como de búfalos y ovinos.
Se caracteriza por combinar en el mismo espacio una mezcla de gramíneas mejoradas (estoloníferas y espinosas) con un segundo estrato de arbustos y leucaena, no menor de cinco mil hectáreas de árboles maderables, frutales o palmas de un tercer estrato cuya densidad varía con las variables biofísicas y climáticas. El SSPi utiliza cercas vivas en su periferia y divisiones internas, siempre dispone de agua limpia y fresca para los animales.
Alguno de los beneficios es el servicio ambiental de captación de carbono ya que muestra un balance positivo de menor emisión de gases con efecto de invernadero al sustituir totalmente la aplicación de fertilizantes sintéticos nitrogenados (urea y otros), reducir la dependencia de alimentos concentrados provenientes de cereales y almacenar carbono en el suelo.
Además de una productividad doble ya que el medio más fresco y con más alimento, el ganado tendrá mejores condiciones, es rentable para el empresario ganadero de doble propósito, lechería tropical, cría especializada y engorde de novillos de alta calidad.
La productividad de la ganadería colombiana es baja frente a la de otros países que tiene importante participación en el mercado internacional. Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, los indicadores promedio son muy bajos: 0,55 animales Ha-1, 50 % de natalidad, lactancias de 800 litros o menos por año en el trópico bajo. Esta baja eficiencia en el uso de los recursos se traduce en altos costos de producción y consecuentemente en rentabilidades marginales.
Además, Fedegan en el Plan Estratégico de la Ganadería Colombiana al año 2019, reconoce que la actividad tal como se ha realizado genera impactos ambientales en todo el país lo que ha conducido a la pérdida de fertilidad y la degradación del recurso suelo, además de la transformación de numerosas áreas de ecosistemas naturales principalmente bosques de trópico bajo, bosques andinos, páramos y humedales.
Para competir a escala nacional e internacional, la ganadería debe transformarse y ajustarse a la tendencia universal para los productos agropecuarios los cuales deben atender la demanda creciente de productos de alta calidad nutricional, libres de patógenos y contaminantes pero además generados en sistemas de producción amigables con la naturaleza.
La región del valle del río Cesar y especialmente la zona de Agustín Codazzi (donde se encuentra localizada la hacienda El Porvenir) sufrieron una aguda pérdida de su capital natural en las décadas de los años 70 y 80 debido a la agricultura intensiva especialmente del cultivo del algodón realizado con prácticas de labranza erosivas y compactadoras, así como la aplicación exagerada de agroquímicos que causaron efectos negativos sobre el suelo como pérdida por erosión, posibles daños en la estructura, pérdida de la materia orgánica y contaminación residual de herbicidas e insecticidas.
Sin embargo, el Cesar por su ubicación, es una zona privilegiada debido a sus características biofísicas: suelos mecanizables en su gran mayoría, sin saturación de hierro y aluminio, alta luminosidad durante todo el año, leches con composiciones químicas excelentes el cual las hace mucho más atractivas para las empresas comercializadoras, cercanías con los principales puertos, favoreciendo de esta manera las exportaciones de carnes y otros productos del sector agropecuario.
La hacienda El Porvenir se encuentra ubicada en el municipio de San Diego (Cesar), a una distancia aproximada de 20 kilómetros de la cabecera municipal de Agustín Codazzi, a través de una carretera en buenas condiciones, tanto para tráfico vehicular liviano como para el pesado.
Cuenta con una extensión total de 182 hectáreas, a una altura de 110 metros sobre el nivel del mar y una temperatura promedio de 32º C.
La zona de vida presente es la de bosque seco tropical. Los suelos presentan un nivel de fertilidad moderadamente alta al igual que su profundidad totalmente aptos para cultivos perennes y pastoreo con manejo preventivo de la erosión y la compactación.
El uso de la tierra desde el año 1991 fue destinado para el manejo de ganadería doble propósito en pastoreo rotacional semi-intensivo con baja carga animal y bajos parámetros productivos y reproductivos. En el año 2005 se presenta un problema de sobrecarga de ganado que ocasiona un sobrepastoreo, generando de esta manera un impacto negativo sobre la pradera (pérdida del material vegetal ocasionando calvas por encima del 50 % del área) y los animales (pérdida de la condición corporal, baja reproducción y producción).
Por estas razones se quiso adoptar opciones tecnológicas para modificar el pastoreo degradativo y de baja rentabilidad. Por tanto, los resultados están dirigidos al mejoramiento del suelo, fertilización orgánica, la alta transformación de energía solar y el nitrógeno atmosférico en biomasa vegetal forrajera para los animales tanto en época de sequía como de lluvias, la reducción del efecto negativo de los vientos alisios procedentes de La Guajira en el verano (creando erosión eólica y desecación de la vegetación) y en forma paralela tener el uso inteligente y respetuoso del agua, la estauración y conservación de bosques naturales.
Para el predio El Porvenir se realizó un estudio exhaustivo de suelos donde su realizaron estudios de calicatas estructurales, pruebas de infiltración de agua, muestras para análisis químicos y análisis físicos en laboratorio, dando como resultado un impacto negativo sobre las condiciones físicas y químicas del mismo (compactación a 70 centímetros de profundidad, alta densidad aparente, poca infiltración de agua, baja materia orgánica, entre otras).
Actualmente, en el predio El Porvenir se encuentra en funcionamiento 20,4 hectáreas bajo el esquema de SSPi. Los potreros dentro del sistema presentan un área en promedio de 2,3 hectáreas divididos todos con cerca eléctrica, pero estos a su vez se subdividen en franjas para consumo diario (manejadas con cinta eléctrica) la cual obedecen a un sistema de rotación intensiva dentro de un ciclo de 42 días.
Esto permite tener una mayor producción por hectárea, lo cual hace que sea mucho más eficiente el aprovechamiento de los forrajes para convertirlos en carne y leche. Además de esto, se obtiene mansedumbre en el ganado debido al mismo manejo de la rotación.
El SSPi contempla más de 10 mil arbustos de Leucaena Ha-1, lo cual, permite fijaciones de 400 kilogramos de Nitrógeno por Ha-1 año-1. Adicional a esto, el manejo agroforestal como la poda, permite aportar entre cinco y seis toneladas Ha-1 año-1 de madera convirtiéndose finalmente en materia orgánica para el suelo.
Para el Cesar y específicamente la hacienda El Porvenir, el establecimiento de un sistema como estos, ha convertido el esquema productivo en un esquema mucho más dinámico, pues a diario se trabaja para mejorar el esquema productivo. Uno de los factores que más ha llamado la atención dentro del sistema es el manejo y la conservación de la biodiversidad, pues gracias a esto, el predio hace más de un año no ha vuelto a utilizar productos garrapaticidas ni mosquicidas.
Como gran conclusión a la sumatoria de las ventajas y bondades que ha ofrecido el Sistema Silvopastoril Intensivo de Alta Densidad Arbórea con Leucaena y Pastos Mejorados, Gestora Agropecuaria El Porvenir S.A. (Hacienda El Porvenir) en cooperación con Fundación Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria, CIPAV, seguirán promoviendo el establecimiento de estos sistemas, los cuales están encaminados a la reconversión de nuestras ganaderías tradicionales con filosofías de respeto y conservación del medio ambiente.
Por eso cada técnico, campesino o empresario del campo, debe asumir que la tierra no es un bien de consumo si no la herencia de generaciones futuras que tenemos el privilegio de utilizar temporalmente, y que los recursos de los cuales dependen nuestros sistemas de producción son limitados y deben ser compartidos por una comunidad humana mayor. Nuestro principal compromiso debe ser con las generaciones futuras.